
Viridiana [1961]

Luis Buñuel
Benito Pérez Galdós – Julio Alejandro - Luis Buñuel
Gustavo Pittaluga
José F. Aguayo
Silvia Pinal, Fernando Rey, Francisco Rabal, Margarita Lozano...
90'
La novicia Viridiana, antes de ordenarse, va a pasar unos días a la casa de su tío; al que conoce muy poco a pesar de que ha sido quien financió siempre sus estudios.
Allí enfrentará situaciones inesperadas, tensas y violentas, que se multiplicarán con la aparición de un primo desconocido y de un grupo de vagabundos que la propia Viridiana acogerá -por caridad- en la hacienda.
Como en toda la obra de Buñuel, este film también está cargado de simbolismos y de imágenes poderosas; que fueron tan celebradas como criticadas… pero nunca ignoradas.
Allí enfrentará situaciones inesperadas, tensas y violentas, que se multiplicarán con la aparición de un primo desconocido y de un grupo de vagabundos que la propia Viridiana acogerá -por caridad- en la hacienda.
Como en toda la obra de Buñuel, este film también está cargado de simbolismos y de imágenes poderosas; que fueron tan celebradas como criticadas… pero nunca ignoradas.
Si bien originalmente el guión fue autorizado -con algunos cambios- por la Censura del Franquismo, recién se pudo ver el film completo en su estreno en Cannes (donde ganó la Palme d’Or). Luego del estreno, fue inmediatamente prohibida en España e Italia y denunciada por el Vaticano “por blasfema y anticristiana”.
En la cena final, el número de mendigos quedaba escaso para representar “La Última Cena”. Buñuel hizo vestir con harapos a 3 personas más para llegar al número necesario. Comentó después que aquella idea surgió sobre el final, caso contrario hubiese utilizado 12 mendigos desde el principio de la filmación.
La crítica y los espectadores en general han interpretado -desde su estreno- que Buñuel plasmó con dureza el fracaso de la caridad y satirizó el altruismo de la doctrina cristiana, pero el director se encargó de aclarar que las imágenes se encadenaron en su cabeza y formaron una historia; que nunca tuvo intenciones de demostrar la inutilidad de la caridad cristiana.
Blanco y Negro.
80/100
