A torinói ló

Cine sin Vueltas
El caballo de Turín
 2011
Béla Tarr - Ágnes Hranitzky
Béla Tarr - László Krasznahorkai
Mihály Víg
Fred Kelemen
Ágnes Hranitzky
Erika Bók, János Derzsi, Mihály Kormos, Mihály Ráday...
155'
El filme es la continuación del episodio de Nietzsche conocido como “El caballo de Turín”, en que el filósofo alemán detuvo a un carrero que maltrataba a su caballo para abrazar al animal. Tarr da comienzo con un caballo tirando malamente de un carro, con un dueño que lo azota bastante.

A partir de allí, la obra se presenta en “días”; en donde cada uno de ellos muestra la penosa rutina campestre de un viejo y su hija. Los días se suceden y siempre ocurre lo mismo, con un par de alteraciones que tienen que ver con alguna visita inesperada.

El espectador forzosamente buscará la relación “nietzchiana”… e inevitablemente será empujado a los brazos de Morfeo. Es que los días son muchos, muy iguales… y muy largos. Hablamos que, al comienzo, duran media hora cada uno.

En mi estricta opinión, si Tarr hubiese plasmado estos monótonos días en unos 10 minutos cada uno la película hubiese tenido una métrica más justa y un ritmo más llevadero. Los días finales estarían perfectos igualmente y coronarían -siempre desde mi óptica- lo que hubiese sido su mejor trabajo. Pero el Director sabía lo que hacía… y lo hacía muy bien. Seguramente el resultado es el que Tarr quiso, aunque este humilde aficionado no lo aplauda.

Habiendo expresado todo esto, imposible no sucumbir ante una cinematografía sobrecogedora; con esas tomas interminables, precisas. El paisaje yermo invade el espacio de los espectadores y el viento seco y frío nos agrieta la piel.

Si no fuera por lo conmovedor de semejante faena, la calificación hubiese sido más baja.

La película tiene sólo 30 tomas (promediando 5’ cada una).
Luego del monólogo inicial, no hay diálogo hasta el minuto 22’.
Según Béla Tarr, el filme trata sobre la pesadez de la existencia a la vez que es una simple historia contra la creación.
El director también aclara que el visitante es una especie de “sombra nietzscheana” pero que, a diferencia de Nietzsche, cree en Dios. Este personaje hace un monólogo ininterrumpido de 5 minutos.
Tarr dice que el libro que recibe la hija de Ohlsdorfer es una “Anti-Biblia”.
Le sobran 80'.
Blanco y Negro  |  1.66:1
75/100